Pura Sensualidad


Cien caballos galopando permanecen en mi gruta,
cien caballos desbocándose en mi abismo,
cien señales terribles que me tocan
y el silencio huye y huyen los sonidos
Todo va más allá cuando tu rojo pez
nada en mis aguas.
Y suavemente se detiene a mis orillas.
Cobra el amor olor a tinta, a mar, a sangre
despeñada de la herida
y el vacío se plaga de un crujir de cuerpos
y tu carne viene a redimir mi verbo
Tiembla tu luz ya desbocada en mi grieta oscura y húmeda.
¡Amor!, brota la palabra como un pájaro en delirio
y mi gruta se contrae y moja al paso
esa luz directa, ese reflejo, ese fulgor
hasta entonces innombrable.
ORIETTA LOZANA
                                                                         Colombia