Así es la Vida: un toma-deje continuo; un abre-cierra puertas sin parada... Hasta quizás poder ser enteramente uno mismo, AUTÉNTICO, sin tener que forzarse ante los demás, pues los que quedan, nunca lo harían forzados, sino por que valoran lo que somos, respetan nuestras debilidades, y nos apoyan en nuestros crecimientos.
He querido poner esta imagen, basada en esa infinita dualidad LUZ-OSCURIDAD, y que NUNCA ES CUESTIÓN DE ELEGIR, sino de ACEPTAR, pues una no es nada sin la otra... Ambas, Luz y Oscuridad, se sienten atraídas de forma irresistible. Por eso, ambas nos atraen, porque somos ambas.


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