Esperando nada, agradeciendo todo

 




Ninguno de nosotros llegó solo a donde estamos. Si la asistencia que recibimos fue obvia o sutil, reconocer la ayuda de alguien es una gran parte de entender la importancia de decir gracias.


Solo se puede decir que estamos vivos en esos momentos en que nuestros corazones son conscientes de nuestros tesoros.

Sé agradecido por lo que ya tienes mientras persigues tus objetivos. Si no estás agradecido por lo que ya tienes, nunca estarás contento con nada.

Si magnificamos las bendiciones tanto como las decepciones, todos seríamos mucho más felices

De vez en cuando es bueno detenerse en nuestra búsqueda de la felicidad y simplemente agradecer y ser feliz.

Al expresar nuestra gratitud, nunca debemos olvidar que el mayor aprecio no es pronunciar palabras, sino vivir de acuerdo con ellas.

Nunca dejes que las cosas que quieres te hagan olvidar las cosas que tienes.

Un momento de gratitud hace una diferencia en tu actitud.

Cuando nos enfocamos en nuestra gratitud, la marea de decepción se apaga y la marea de amor se precipita.

La gratitud no es solo la mayor de las virtudes, sino el madre de todas las demás

No es la alegría lo que nos hace agradecidos; es la gratitud la que nos hace felices.

La gratitud puede transformar los días comunes en días festivos. Convertir los trabajos de rutina en alegría. Y cambiar las oportunidades comunes en bendiciones.

La gratitud es la puerta abierta a la abundancia.

La gratitud es el signo de las almas nobles.

Mostrar gratitud es una de las cosas más simples pero más poderosas que los humanos pueden hacer el uno por el otro.

Si la única oración que dices en toda tu vida es gracias, será suficiente.

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