El estrés y las preocupaciones diarias de nuestra vida han hecho que aprendamos a vivir, a un ritmo muy acelerado y centrado en nosotros mismos y sin mirar a nuestro
alrededor. Y gestos tan simples como un buen día, buenas tardes, disculpe,
muchas gracias, si es tan amable. Se
están perdiendo día a día.
La amabilidad cada día esta extingúiéndose y voy a
citar dos ejemplos. Al subirte a un medio de transporte. Al entrar a una entidad Publica, podemos en su mayoria, ver la descortesia, muchas veces el irrespeto.
Se dice que el enojo suele ser un
mecanismo de defensa en algunas
personas, pero ello no debe expresarse con los demás que quizá no tienen la culpa.
Debemos volver al diseño original
y rescatar principios y valores basados en el respeto a nuestros semejantes a
nuestros mayores, a nuestros padres,

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