Nunca se van. Nos miran desde las estrellas


Nunca se van. No lo hacen. Nos miran desde estrellas pequeñitas que iluminan a más no poder. Nos guían el camino, y nos recuerdan que no estamos solos. Que siguen aquí.
Porque los de síempre nunca se van. Porque los mejores no se olvidan. Permanecen para siempre aquí, con nosotros. Porque aunque un día nos enseñaron a despedirnos, jamás aprendimos a hacerlo del todo. Y porque tienen eso que nos falta, pero que nos complementa al mirar allí arriba. Porque echarles de menos
es inevitable, pero recordar es bonito. Y es que hay un puñado de recuerdos, sonrisas, abrazos, que no se van tampoco. Que se quedan en modo de señal para que los sintamos para siempre.
Mis padres  las estrella  más brillantes,  en la tierra y en el cielo.  
Mi corazón  los ama mucho 

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