Te doy gracias por todo esto, mi Señor, y te suplico que en este momento me des la fuerza de tu Espíritu Santo para ser capaz de dominar cada uno de los impulsos interiores que tengo y así poder responder con inteligencia a cada una de las situaciones que la vida me presenta. Soy consciente de tu poder, por eso hoy abro el corazón para pedirte que me ayudes a salir adelante de las dificultades.
Gracias, porque sé que en este momento estás abriendo tu mano poderosa y estás derramando sobre mí muchas bendiciones para que las viva a lo largo de esta jornada. No tengo miedo de salir a conquistar este día, porque sé que estás a mi lado y me protegerás de todo lo malo que pueda haber.

0 Comentarios