Cuantas de vuestras tristezas son a menudo la consecuencia de tonterías: una pequeña contrariedad, una pequeña humillación. Pues bien, en lugar de dejaros llevar dándole vueltas a todo esto, es el momento de manifestar vuestra bondad. No sólo hallaréis vuestra paz interior, sino que además ganaréis amigos, seréis para ellos una fuente de vida, un rayo de sol, un jardín florido.


0 Comentarios